domingo, 11 de abril de 2010

Fotos a través del binocular. Otro apunte.

Vamos a por la pregunta del millón: ¿puedo acoplar mi compacta al binocular?

Llevo unas semanas no sólo haciendo pruebas sino intentando encontrar una forma de asegurar que el acoplamiento funciona...y la respuesta es categórica es ¡SI!

Vamos a dar un paso atrás para entender como funciona el método afocal, aunque ya lo he explicado antes en alguna otra entrada. La idea básica es que nuestro ojo es capaz de formar una imagen (gracias a eso vemos!!) y una cámara compacta también, que para eso la compramos. Es decir, que los sistemas ópticos de cámara y ojo son básicamente el mismo, una lente o conjunto de ellas que focalizan los rayos que les llegan en una superficie sensible, llámese retina o chip.

Cualquier invento óptico que nos permita mirar a través de él y enfocar debe imitar en su salida la trayectoria de los rayos que provienen de un paisaje. O dicho de una forma un poco enrevesada...un microscopio, telescopio, binocular... es un sistema óptico que hace que los rayos que salen del ocular sean sensiblemente paralelos, y sólo es capaz de producir una imagen real cuando se le añade otro sistema óptico, sea un ojo o una cámara con objetivo. De esto podemos deducir que una cámara réflex sin objetivo en condiciones normales no es capaz de enfocar sobre un microscopio o un telescopio. Al final sí, claro, porque podemos variar las distancias entre las lentes y “crear” unas condiciones nuevas para el instrumento. pero entonces ya no enfocará para el ojo, será un diseño nuevo de óptica y posiblemente rendirá peor porque no es para esa configuración para lo que fué creado.

O sea que resumiendo y con un poco de humor, donde pongo el ojo, pongo la cámara.

Lo que quedaba por descubrir es porque unas cámaras van mejor que otras. Ahora vamos.


Una facolita en un campo de menos de 3mm, en una expo única.

Nuestra pupila es un agujero de diámetro variable según la luz ambiente. Con un sol es apenas un agujerito y a oscuras es un agujero de más de 5mm, 7mm cuando somos crios. Los ojos de los animales brillando en las oscuridad no es más que la pupila dilatada en la oscuridad, brillando como un catadióptrico de coche, devolviendo la luz en la misma dirección en la que le llega, y ese horroroso efecto de ojos rojos en las fotos con flash es exactamente lo mismo. Y sabiéndolo, la solución que han dado los fabricantes de cámaras es simplemente disparar dos veces el flash muy rápido. El primero hace que nuestra pupila detecte el fogonazo y se contraiga y el segundo es el que hace la foto... Pero me estoy yendo por las ramas.

Estamos que nuestra pupila en nuestro ambiente de trabajo debe ir por los 2 o 3mm. de diámetro. Así que cualquier sistema óptico que nos pongamos delante sólo necesita producir un “cilindro” de ese diámetro para producirnos el efecto de que vemos todo el campo del instrumento iluminado. Pero en las cámaras eso se llama diafragma, y para poder fotografiar en condiciones de poca luz necesitan tener un diámetro contra más grande mejor. Y contra más cara y buena es la cámara, pues mejor. Así que la primera conclusión sorprendente es que seguramente es más fácil adaptar una cámara contra más de bolsillo sea.
Y eso lo podemos cuantificar fácilmente. Yo he podido al final adaptar mi Canon G11, que se resistía con todas las pruebas anteriores. Hay que buscar una plantilla de agujeros. todos los que estudiamos dibujo técnico en la era pre-Autocad tenemos una en el cajón... Es una pieza de plástico llena de agujeros de diámetros crecientes milímetro a milímetro.


Detalle en el que conviven galena, calcopirita y posiblemente calcosina, de unos 7mm de campo


Pues con esa plantilla vamos a medir la pupila de salida del ocular de nuestro instrumento. Así se llama al diámetro del cilindro de luz que sale del binocular u otro instrumento. Simplemente miramos por él, e interponemos la plantilla entre el ocular y el ojo. Y vamos cambiando el agujero de la plantilla hasta que encontramos uno que ya vemos la plantilla por los bordes de la imagen. Ese agujero o el anterior corresponden a la pupila de salida.

Ahora hacemos lo mismo con la cámara. Apuntamos al infinito (un paisaje, por ejemplo) , colocamos la plantilla delante tocando el objetivo y buscamos el agujero que empieza a verse... No está de más probar como se comporta en algunas posiciones de zoom.

Ahora, con esos dos números, es fácil ver que está pasando... si el diametro de pupila del binocular es más pequeño que el de entrada de la cámara, será como si pusiésemos ese agujero delante del objetivo: no veremos todo el campo de imagen sino un círculo. Si por el contrario el diámetro de la cámara es más pequeño que el del bino, perfecto, será apoyar la cámara y tener todo el campo con la imagen que crea el binocular.


Fluorita. Pequeño campo de 10mm. Tanto en esta como en la anterior, se observa el círculo oscuro que produce la diferencia de pupilas de entrada y salida.

¿Cual es el problema de una compacta de gama alta, como la G11? Pues que el diámetro de entrada es de (si no recuerdo mal) unos 20mm. Entre 5 y 10 veces lo que proporciona un bino normalito. Imposible usarla, pues muestra un agujerito minúsculo de imagen en la pantalla. Mi solución ha sido “fabricar” un monocular nuevo. Y usar como ocular uno especial de gran diámetro que se utiliza en telescopios de diámetro grande. Con eso consigo una pupila de salida de diámetro similar al que demanda la G11, y por fin puedo usar esta cámara, que compré porque tiene todos los controles necesarios para poder controlar el enfoque y la exposición manualmente.

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